Las teorías sobre la realidad, y sobre su deber ser, constantemente se ven superadas por el ser mismo, por lo que sucede, en una palabra por lo cotidianum. Difícilmente se puede negar que en el afán de reunirse los seres humanos para su complementación, la lucha por el dominio, y el poder haya sido una constante en su desarrollo.
Si bien se tienen innumerables ejemplos de solidaridad, de generosidad humana y de trabajo en equipo que han logrado inclusive salvar a la especie, como en tiempos de la prehistoria donde más que la fuerza del más apto fue el que mejor se organizó lo que provocó la sobrevivencia del homo sapiens. Los libros de historia, y la memoria de los hombres no dejan de recordar que las guerras, y las batallas por el dominio de una tierra ajena, y de una riqueza que no se trabajó personalmente, han sido una realidad muy asidua.
En este contexto aparece Nicolás Maquiavelo, un hombre de Florencia, que tuvo el genio de interpretar no el deber ser de la política de su tiempo, del cual él era conciente y conocedor por su gran acervo cultural y su probada virtud hacia su pueblo, sino sobre todo el ser mismo, la realidad que nos trasgrede, que se mete por los ojos y rompe los esquemas de la planeación estratégica.
Su legado ha sido duramente criticado a lo largo de los siglos, como inmoral y contrario a toda virtud, y sin duda se puede leer en esa clave ya que como él mismo lo dice (Maquivelo, 2003) “Pero siendo mi propósito escribir cosa útil para quien la entiende, me ha parecido más conveniente ir tras la verdad efectiva de la cosa que tras su apariencia. Porque muchos se han imaginado como existentes de veras a repúblicas y principados que nunca han sido vistos ni conocidos; porque hay tanta diferencia entre cómo se vive y cómo se debería vivir, que aquel que deja lo que se hace por lo que debería hacerse marcha a su ruina en vez de beneficiarse; pues un hombre que en todas partes quiera hacer profesión de bueno es inevitable que se pierda entre tantos que no lo son. Por lo cual es necesario que todo príncipe que quiera mantenerse aprenda a no ser bueno, y a practicarlo o no de acuerdo con la necesidad” (Pág. 125).
Esta afirmación implica una lectura sobre la realidad cruda y sin máscaras, donde queda atrás la búsqueda del deber, de la verdad absoluta, de la felicidad armónica, de las leyes eternas, entra en el escenario lo que ya los sofistas anunciaban, el reino de lo real, de la necesidad, del hecho de facto. Todo se relativiza ante la fuerza de lo necesario que determina lo práctico y lo útil. Es bueno ser bueno, pero es aun mejor que se necesite o se aparente serlo según Maquivelo. Lo cual nos introduce directamente en una visión negativa del hombre, de su proyecto de vida, de su actuar. Una visión negativa que llena de desesperanza, de preocupación por el futuro ante el hombre que según Maquiavelo (2003) es de naturaleza tal que “El ansia de conquista es, sin duda, un sentimiento muy natural y común, y siempre que lo hagan los que pueden, antes serán alabados que censurados; pero cuando intentan hacerlo a toda costa los que no pueden, la censura es lícita” (Pág. 3).
Es inevitable encontrar esta postura en Maquiavelo pero también es inevitable no ver esta realidad que si bien no es lo que define a la especie, si la distingue de las demás que solo hacen la guerra por la sobrevivencia y no por el poder y el dominio mismo.
Es así que a través de este autor se puede encontrar las claves para entender y lograr el poder, para hacerse de él, quitándoselos a los otros. Su influencia desgraciadamente ha ido más en la línea de estratega militar sin escrúpulos, y más allá del bien y del mal, que como el gran negociador y amante de su pueblo y cultura que fue.
Sus frases repelentes ante lo humano y lo virtuoso salen al encuentro de la lectura de sus libros donde afirma: (Maquiavelo 2003) “Sé que no habría nadie que no opinase que sería cosa muy loable que, de entre todas las cualidades nombradas, un príncipe poseyese las que son consideradas buenas; pero como no es posible poseerlas todas, ni observarlas siempre, porque la naturaleza humana no lo consiente, le es preciso ser tan cuerdo que sepa evitar la vergüenza de aquellas que le significarían la pérdida del Estado, y, si puede, aun de las que no se lo harían perder; pero si no puede no debe preocuparse gran cosa, y mucho menos de incurrir en la infamia de vicios sin los cuales difícilmente podría salvar el Estado, porque si consideramos esto con frialdad, hallaremos que, a veces, lo que parece virtud es causa de ruina, y lo que parece vicio sólo acaba por traer el bienestar y la seguridad” (Pág. 126).
Y además aconseja que (Maquiavelo 2003): “un príncipe no debe preocuparse porque lo acusen de cruel, siempre y cuando su crueldad tenga por objeto el mantener unidos y fíeles a los súbditos; porque con pocos castigos ejemplares será más clemente que aquellos que, por excesiva clemencia, dejan multiplicar los desórdenes, causa de matanzas y saqueos que perjudican a toda una población, mientras que las medidas extremas adoptadas por el príncipe sólo van en contra de uno” (131).
Estas afirmaciones traen como colación la interminable discusión sobre los fines y los medios. ¿Es legítimo que un fin positivo se sirva de medios malos para lograrlo? o ¿es legítimo que medios buenos sirvan a fines malos? Parece que para Maquiavelo esto está resuelto, no importan los medios, solo los fines, se debe actuar en base a fines y no a medios. Doctrina rechazada por muchos, pero aceptada por aquellos que sin importar que consecuencias tengan sus actos tienen resuelto a como de lugar la consecución de la meta que se plantearon.
miércoles, 8 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


para mi en lo personal este personaje llamado maquiavelo tiene la rason pero como repito es mi punto de vista solamente por que no se puede convencer a todos los demas de que se piense igual pero lo que yo digo es similar que todos aunque lo nieguen tienen una pare de esta ideologia por que por mas biuena que paresca la accion hay algo que la esta manchando como un punto que es de algo que no isiste por el camino recto sino que te fuiste por algo indirecto para poder lograr o que ayas deseado desde un momento esto no se ve tanto en las personas refinadas pero no quiere desir que nop exista todos lo cometeremos algun dia sin importar a quienes se conlleve esta accion pero es mucho mas comun verla en las personas de bajos recursos por que como son las que batallan mas para conseguir las cosas ellas las nesesitan no importa como le agan pero lo tienen que conseguir para mi yo le doy toda la rasona este personaje
ResponderEliminarYo pienso que maquiavelo tiene toda la razon. Si bien la postura de aristoteles, seria la mejor para todos los casos, pienso que mas bien es una utopia el creer que todos algun dia usen esta manera de pensar llegar a sus fines. Si las personas utilizaran el pensamiento de aristotles para llegar a sus fines, obviamente el mundo seria mejor, pero claro que todo es mas facil cuando no tienes que pensar en las consecuencias de utilizar medios malos como en la postura maquiavelica. A lo largo de la hemos visto como los gobernantes usan esta postura para llegar a sus fines, por ejemplo el castigar a un cierto grupo de personas para que las demas mantengan el orden en la sociedad, ?a quien no le gustaria imponerse a cuesta del sufrimiento de los demas? Todo ser humano prefiere las cosas mas faciles de hacer si el fin es exactamente el mismo y no salga perjudicado él.
ResponderEliminarRicardo Mendez Luque
En lo personal admiro la capacidad de Maquiavelo para poder captar la manera en la que se actúa por la busca de el poder, en si el no nos ofrece su opinión si es legitimo o no que le fin justifique los medios, pero yo opino que el fin no justifica los medios que afecten a otros pues estarían violentándose sus derechos y eso no nos corresponde,.
ResponderEliminarPor ejemplo: en el aspecto escolar existen dos tipos de directores que no recuerdo el nombre exacto que los describe, el director de una escuela puede tomar una postura como que sus decisiones son absolutas y tal vez el avance sea más rápido y existe el que pide las opiniones de todo el personal, este proceso lleva más tiempo pero es más efectivo. A lo que quiero llegar con este ejemplo es que por puedes llegar a tu fin por medios no legítimos pero el hecho de tomar esa postura me parece que da pie a una guerra de ideologías y que están traen aun mas descontento, la falta de tolerancia y respeto son algunos de los factores principales que me parece hacen que la gente apoye esta postura, puesto que caemos en un círculo vicioso, si tuviéramos en cuenta que toda acción tiene una reacción y que cada cambio en la vida lleva un proceso nos seria más fácil llevar a cabo nuestras metas y llegar a un fin con una postura aristotélica, en fin creo que siempre lo que no esta bien cimentado caerá tarde o temprano y si desde el principio de un proceso no se hacen las cosas correctas no puedes espera tus resultados al máximo.
Por: Gabriela Márquez Hernández