viernes, 3 de abril de 2009

El retorno a la caverna de Platón, entre la ficción y la realidad

Las sociedades complejas resultantes del capitalismo adquieren debido a la omnipresencia de lo visual y la mediatización (pantallización) de la vida, las características de una ficción. Ésta sólo es reconocible si somos capaces de establecer la distinción entre lo que es real de lo que es sueño, fantasía o ficción. La situación se complica aun más con el emerger de lo virtual como representación electrónica de la vida a través de sofisticados sistemas de simuladores (Romero, 2003:48.49). Mediante el análisis de algunos diálogos sobre la consistencia de lo real en la película “The Matrix” y su confrontación con la escuelas de conocimiento tradicionales, se hará una reflexión en torno a la interacción del hombre como sujeto cognoscente con este nuevo entorno a la vez creado y creador de significación.

Dentro de la historia de la filosofía es común hacer alusión al mito de la Caverna de Platón[1]. Esta alegoría se ha vuelto piedra de apoyo para todo aquél que denuncia la manipulación de la realidad. Así lo expresa Morfeo uno de los personajes de The Matrix ante la pregunta expresa de Neo:

NEO/ ¿Qué es Matrix?/ MORFEO/Control. Matrix es un mundo imaginario generado por ordenador. Construido para mantenernos bajo control y convertir a un ser humano en esto. \NEO ¡No! No me lo creo. No es posible. \\MORFEO\ No te dije que sería fácil, Neo. Te dije que sería la verdad.

Denunciar este mundo imaginario supone una serie de afirmaciones: Primero, que la realidad existe independientemente de nuestra conciencia, es decir que las cosas tienen un “acto propio de existencia que los sitúa fuera de la nada” y que además en contra de todo escepticismo afirmamos nuestra capacidad ya sea para “concluirla, concebirla o percibirla” (Verneaux, 1994:91). Sin embargo, este diálogo también lleva implícito el hecho de que esta realidad puede ser ocultada a pesar de la experiencia percibida por nuestros sentidos:

SMITH / ¿Tenemos un acuerdo señor Reagan? CIFRA\ Sabes, sé que este filete no existe. Sé que cuando me lo meto en la boca/ es Matrix la que le está diciendo a mi cerebro/ Es bueno/ y supongo/ Después de nueve años/ ¿sabes de qué me doy cuenta? La ignorancia es la felicidad.

De aquí la necesidad cartesiana que implica “rechazar todas las certezas que se puedan haber adquirido sobre todo las fundadas en los datos de los sentidos. Sólo se debe aceptar la existencia del mundo, si es demostrada” (Verneaux, 1994:69). Ahora bien, si la existencia pasa por la demostración racional, se hace necesario saber si lo existente depende exclusivamente de lo racional, es decir si “la verdad consiste en ser pensada”, minimizando el papel de los sentidos.

Pareciera pues, que lo aparentemente más común de la vida (lo que vivimos es real) se volviera de repente un dolor de cabeza. Una especie de guerra sin esperanza frente a un enemigo poderoso que posee la capacidad de esclavizarnos, haciéndonos creer en unas supuestas libertad y autonomía ilimitadas, que resultan ser solamente un ejercicio irrisorio sobre si debe escoger al títere de la derecha o al de la izquierda. Así lo expresa el siguiente diálogo de la película:

\\MORFEO\ ¿Qué es "real"? ¿De qué modo definirías "real"?. Si te refieres a lo que puedes sentir a lo que puedes oler, a lo que puedes saborear y ver, entonces el término "real" son señales eléctricas interpretadas por tu cerebro. Este es el mundo que tú conoces. El mundo tal y como era a finales del siglo veinte. Ahora sólo existe como parte de una simulación interactiva neural que llamamos Matrix. Has vivido en un mundo imaginario, Neo. Este es el mundo como es, en la actualidad. Bienvenido al "desierto de lo real"

¿Es lo real entonces un desierto, una especie de sentimiento árido producido por una lucidez dolorosa? Algo es seguro, el conocimiento de la realidad no puede ser producto de una sola de nuestras capacidades, las implica todas, el percibir, el abstraer, el construir y sobre todo el compartir y confrontar la inmensa riqueza de nuestra existencia personal y social. Podemos concluir afirmando que en medio de un entorno cultural cada vez menos personalista “el conocimiento construido a partir de la interacción con los objetos virtuales obliga a un compromiso que puede dejar expectante al sujeto, sino que, por el contrario, convoca a la creatividad, a la dinámica de la reedificación de ambas partes, del sujeto y del objeto” (Romero, 2003:54).

MORFEO/Tienes la mirada de un hombre que no acepta lo que ve, porque espera despertarse/ Irónicamente, no dista mucho de la realidad. ¿Crees en el destino, Neo? \\NEO\ No. \\MORFEO\ ¿Por qué no? \\NEO\ No me gusta la idea de no ser yo el que controle mi vida.

Bibliografía:

Verneaux, R. (1994) Epistemología general o critica del conocimiento. Barcelona: Herder.

Romero, Morett, Miguel A. (2003, Mayo-Agosto). La construcción del conocimiento en la realidad virtual. Revista de la Univa, No. 46, Págs., 47-54.

Irving, William (Eds.) (2002). The Matrix and philosophy. Chicago: Open Court.



[1] Platón compara nuestra naturaleza dentro de una morada subterránea en forma de caverna, con la entrada abierta a la luz y tan amplia como entera anchura de la caverna, a unos hombres que están allí desde niños, encadenados de pies y cuello y obligados a permanecer detenidos y a mirar sólo hacia delante, incapaces a causa de la cadena, de girar la cabeza y darse cuenta del engaño.

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